Neil Hannon, de The Divine Comedy: “No se equivocan cuando dicen que la práctica hace a la perfección”

El artista rosarino Pablo Jubany le hizo una entrevista telefónica de fan al músico irlandés Neil Hannon, el creador de The Divine Comedy. Lo que sigue es la empalagosa charla que tuvieron…

 

– Hola, estoy llamando desde Argentina para hablar con Mr. Hannon.

– Soy yo.

– Oh, hola Neil, ¿cómo estás? Aquí Pablo Jubany.

– Hola Pablo, ¿cómo estás?

– Bueno, realmente muy bien, pero un poquito nervioso por hablar contigo porque estás en mi Top 3 de héroes musicales de todos los tiempos, así que por favor teneme paciencia.

– Fingí que me odiás y listo.

– Ja, bueno, no sé si eso es factible.

– No te pongas nervioso. Soy un idiota, así que todo bien.

– Vamos a hablar un poco sobre tu nuevo álbum. Lo estuve escuchando y es grandioso. Me encantó…

– Muchas gracias.

– …y me intrigó un poco también. Creo que es un poco una obra maestra, pero es distinto a tus últimos álbumes. Me da la sensación que de Absent Friends (2004) en adelante tu intención fue alejarte de la escena pop y hacer discos más recostados sobre la canción de autor. Y ahora aparece Office Politics y es como un paquete mucho más ecléctico.

– (risas) Sí, es como meter la mano en una bolsa de golosinas a ver qué sacás, aunque quizás sean más bien como las de Harry Potter, de esas que ocasionalmente tienen golosinas de cera de oído.
Y, eh… muchas gracias! Me alegra mucho que te haya gustado. Pero sí, es un poco raro. No sé qué es lo que pasó. Lo único que puedo decir es qué… sabés, estoy muy viejo para pensar demasiado en cómo la gente lo va a tomar, se entiende? Literalmente hice el disco que tenía que hacer y el que quería escuchar. Y no… quizás deberías pensar más en qué es lo que la gente realmente quiere (risas).

– De hecho, eso me preguntaba, porque, por un lado, pareciera que reúne un montón de cosas que venís queriendo probar desde hace un tiempo…

– Sí, bueno, es probablemente mi álbum más nostálgico, en cierto sentido, porque la primera vez que realmente escuché música pop, cuando tenía ocho, nueve o diez años -eso sería a finales de los setenta o principios de los ochenta-, las cosas que oía eran Blondie, Elvis Costello, y todo el synth pop: Human League, Ultravox… Y allí es cuando empecé a pensar realmente en la música pop y las canciones pop. Y en un montón de sentidos, (el disco) tiene mucho de esa cosa temprana, y no tanto de, ya sabés, Scott Walker, Michael Nyman y todas esas cosas que empecé a escuchar cuando me hice un poco más mayor.

– Sí, pero todos modos, creo que el tener esta naturaleza ecléctica lo convierte en un álbum más contemporáneo, de alguna manera.

– Sí

 

Mirá el videoclip de “Queuejumper”:

 

– Porque en tus otros álbumes, como mencionaba, a partir de Absent Friends, parecía que querías hacer como un muestrario de tus habilidades compositivas y no mucho más. No estabas apuntando a hacer un manifiesto como en este álbum, que puede ser nostálgico, pero al mismo tiempo más vital.

– Sí, sí… sea lo que sea, es siempre un accidente, al fin de cuentas.

– ¿No estabas tratando a conciencia de…?

– ¿…de ser contemporáneo?

– Sí.

– No. Las únicas veces que fui contemporáneo fueron accidentales. Como entre mediados y finales de los noventa, cuando fui accidentalmente incluido en el menú easy listening/brit pop, porque… eso era lo que estaba escuchando en esa época ¿sabés?, y lo que yo quería hacer de pronto fue la cosa correcta para ese momento. Y si (este disco) es la cosa correcta para hoy, entonces… (risas)

– Pensaba que de tus discos anteriores los más similares a este son Fin de Siecle y Liberation, por esta cosa ecléctica.

– Sí, ciertamente Liberation… En un sentido, cuando hice Liberation fue literalmente “puedo hacer lo que quiera” porque mi banda acababa de abandonarme, así que fue “soy sólo yo”, ¿entendés? “puedo hacer cualquier canción con cualquier arreglo y en cualquier estilo”. Y fue sólo después de eso que los álbumes empezaron a volverse más homogéneos, más una cosa en sí mismos. Eh… es muy difícil de explicar.

– No, lo entiendo.

– Y con este quise no limitar demasiado los géneros y los estilos. Sólo hice lo que se me ocurría. Y además, pensé que (eso) marida muy bien con esa sutil… especie de… angustia y ansiedad en las letras. Porque las letras son muy tipo “estamos todos condenados”. (risas)
Y entonces se me ocurrió que tener esta especie de clúster de sonidos diferentes podía funcionar muy bien para mostrar la… confusión.

– También pensaba en que es curioso que aludas una situación por la que nunca tuviste que pasar. Quiero decir, nunca fuiste un oficinista.

– Mm, no. Pero la temática de la oficina es sólo el andamio sobre el que construyo el álbum. (Pero) lo podría haber empezado desde cualquier lugar. Lo podría haber llamado “Darkest Days” o lo podría haber llamado “Infernal Machines”. Pero pensé en empezarlo… (reformula) Lo llamé Office Politics para cimentarlo en una cosa más… cotidiana y humana, y dejar que la oscuridad entre a medida que transcurre, para de alguna manera demostrar cómo el capitalismo y la tecnología y otras cosas influyen en la gente en su vida diaria.

– Hablando del tema de las máquinas, y esta cosa medio Kraftwerk… cuando estaba escuchando Psychological Evaluation, me acordé de una canción tuya que me gusta mucho mucho que tiene esta cualidad nostálgica y robótica al mismo tiempo. Me refiero a Beside The Railway Tracks…

– (risas) ¿No reconociste la música de Beside The Railway Tracks en otra canción de este álbum?

– ¡Claro! Por eso te estoy diciendo esto. Es una canción que amo y no es muy conocida porque es sólo un bonus track. Y de repente aparece When The Working Day Is Done y fue como… “¡wow!”

– Exactamente. Lo sé, porque siempre me encantó esa música, la secuencia de acordes.

– Ahá. Es realmente hermosa.

– Básicamente, lo que pasó fue que, de repente, yo estaba terminando Bang Goes The Knighthood y iTunes necesitaba cuatro canciones más para (utilizarlas como) bonus tracks. Y yo dije “bueno, tengo esto y tengo esto otro y… no sé lo que son, quizás se puedan convertir en algo más, eventualmente.” Así que los lancé como bonus tracks y me arrepentí mucho después. (risas)

– Son buenas canciones. De hecho, Napoleon…

– Napoleon Complex, ya sabés, fue a parar a Foreverland. Y Beside The Railway Tracks, sí, se convirtió en When The Working Day Is Done y creo que de esa manera llegó a buen término, ¿entendés?. Se completó.

– Y también esos cuatro bonus tracks me parecieron similares a este álbum, por esto de estar menos orientados a la canción, como si hubieras estado buscando algo más.

– Sí, supongo que en los últimos diez años, más o menos, me permití a mí mismo ser más experimental y no fue hasta este álbum que me permití poner (ese tipo de material) en un disco. Supongo que Other People en Foreverland fue bastante “loco”. Así que me permití… Es medio el motivo por el que hice un álbum doble, para tener más licencia para poner cosas que no pondrías en un disco de doce temas.

– Claro. Y estas cositas, como Infernal Machines, y este tema sobre sintetizadores… que tiene un nombre muy largo…

– ¡The Synthesiser Service Centre Super Summer Sale!

– ¡Ese mismo! (risas) Bueno, y Philip And Steve’s Furniture Removal Company. Son cosas que no pondrías en un álbum más corto.

– Sí, estaría reacio a ponerlos en un álbum más corto porque (en ese caso) uno trata de juntar esas canciones bien confeccionadas de tres minutos y medio. Pero creo que son sólo la mitad de la historia de lo que uno escribe. Me alegra poder sacar un poco de weird shit.

 

Mirá el videlcip de “Norman and Norma”:

 

– Hablando de tus composiciones, como te dije, soy un gran fan y además también soy compositor, por lo que me gustaría hablar un poco de tus procedimientos. Sé que esto quizás no sea material para una entrevista porque es muy específico, pero no quiero dejar pasar la oportunidad porque muchas veces me encontré frente a tu trabajo preguntándome cómo lo hacías. ¿Podés contarme un poco cómo abordás la composición de canciones? ¿Por dónde empezás? ¿Cómo son tus ideas antes de la composición en sí?

– Caramba. Es bastante difícil contestar una pregunta tan abierta, porque muchas canciones vienen de muchos ángulos diferentes. Pero… a ver, antes que nada, me pongo a jorobar en mi estudio, encontrando un sonido en un teclado o algo así. O haciendo un ruido que me guste, o una secuencia de notas. Esa es una manera de abordarlo. Pero también bastante a menudo comienzo con alguna idea de letra que escribí en mi anotador, pero nunca es una letra completa. Puede ser como… Norman and Norma, ¿sabés?, que lo anoté porque me gustaba el sonido de los nombres.

– Ahá. Y empezás a juguetear con eso.

– Y entonces uno dice ¿quiénes son estas personas? Y entonces… Recuerdo estar paveando en la cama, pensando… (canta) Oh, Norman, it’s never ever felt like this before. Y recuerdo pensar “wow, ¿de dónde salió eso?” (risas) Y es como… “medio que ya sé cómo irían los acordes”. Recuerdo estar poniéndome los zapatos pensando “de verdad necesito llegar a un piano muy rápido”. (risas)

– Entonces, por ejemplo, ese cambio de acordes…

– Sí…

– …esas cosas: ¿sabés lo que estás haciendo mientras…?

– Oh, sí. O sea, … sé todos los acordes. (risas)

– No, bueno, ya sé que sabés. Quiero decir, antes de llegar al piano, sabés cuál es la progresión, la cadencia, antes de que efectivamente…

– Sí. No, o sea, puedo escuchar vagamente en mi cabeza mientras canto cómo los acordes funcionarían debajo. Porque una canción no es realmente una canción hasta que no está rodeada de otra información, en el acorde, que te indique cómo es que la canción está operando, ¿entendés? Es realmente… Siempre estoy a la búsqueda de esa cosa, esa cosa diferente que te hace pararte y escuchar. Y en Norman and Norma eso está en el estribillo cuando empieza con un Fa –creo que es un Fa-, pero entonces se va a un Sol en la mano derecha, o sea arriba, pero el bajo se queda en Fa.

– Tal cual, por supuesto.

– Y eso es más o menos todo lo que necesitás saber con respecto a esa canción. (risas)

– Casualmente, es similar a la progresión que antecede a la modulación en The Summerhouse…

– ¡Sí!

– …ahí tenés ese acorde de Sol, pero después te movés a Fa, conservando el bajo en Sol…

– Sí, bien detectado.

– …y entonces hacés una modulación de tercera mayor, pero bajando medio tono desde donde estabas. O sea, estás en la tonalidad de Do, pero el acorde del que venís es un Fa y…

– Sí, tal cual.

– ¿Cómo se te ocurren esas cosas? Eras muy joven entonces, por cierto.

– Lo curioso es que es menos probable que se me ocurra un cambio de acordes piola como ese ahora que entonces. Porque entonces no tenía tan claro cómo es que funciona, porque de algún modo sólo estaba abarajando cosas en la oscuridad, onda, hacer algo con las manos pero que complazca mis oídos.

– Sí, por supuesto. Pero está la melodía que…

– Todas esas cosas aparecieron por accidente. Ahora las escucho y puedo pensar: “ah, claro, eso es lo que estás haciendo y es bastante inteligente”. Pero era bastante… digamos ingenuo, en ese entonces.

– Pero la melodía lo hace funcionar ¿no? Por ejemplo, la primera vez que escuché ese tema, The Summerhouse, ni siquiera me di cuenta de que había una modulación porque la melodía hace que funcione.

– Oh, sí. Me encanta cuando la tonalidad está cambiando sin que lo notes. (risas)

– ¡Sí! Y es un cambio de tonalidad grande.

– Sí, porque previene que el oído se fatigue, ¿entendés? Pero uno tampoco quiere hacerlo muy tipo “¡escuchá esta modulación!”. Porque eso es medio… no sutil.

– Así que ahora sos más consciente de esas pequeñas cosas.

– Sí, y te voy a decir por qué. Entre Victory For The Comic Muse y Bang Goes The Knighthood, por esa época, empecé a trabajar por primera vez en algo que no era pop: Swallows and Amazons, el musical. Y en el proceso de escribir eso y otras cosas, como una pequeña ópera, In May, y todas estas cosas “clásicas”, empecé a pensar mucho más en lo que estaba tocando, trabajándolo en el piano, probando diferentes variedades, diferentes versiones de la misma canción. Y fue en esa época que mi conocimiento musical se duplicó, a través de –literalmente- educarme a mí mismo sobre las notas y los acordes. Así que no se equivocan cuando dicen que la práctica hace a la perfección.

– Me sorprende lo que me contás porque uno hubiera creído que ese conocimiento estaba allí desde antes, cuando escribías todas estas canciones con esos cambios de acordes complejos. Pero por lo que me decís, era más bien inconsciente.

– Sí, o sea, el conocimiento estaba allí. Pero era un conocimiento subconsciente. Porque uno toma estas cosas de haber escuchado música toda la vida. Así es cómo aprendí a hacer todas estas cosas, de escuchar a otra gente hacerlas. Es la manera en que juntás todas esas cosas lo que te hace diferente a otros. Pero fue recién en este período del que te hablaba que pude comprender cabalmente lo que estaba haciendo. Y no estoy sugiriendo que eso lo haga más fácil. (risas) De alguna manera, lo hace más difícil; porque sabés todas las cosas que podés hacer, pero es más difícil elegir.

 

¡Escuchá Office Politics ahora!

 

– Sí, entiendo. Hablemos un poco más sobre el álbum. Algo que me sorprendió la primera vez que vi el arte de tapa es que… está tu banda allí!

– ¡Sí! (risas) Nunca habían estado en la tapa de un álbum antes.

– Sí, y me recordó a Regeneration. ¿The Divine Comedy es una banda nuevamente?

– No más que de costumbre.

– No, bueno, esta gente es la banda con la que tocás en vivo, entonces…

– Sí, o sea, son mi banda y son The Divine Comedy. Pero por otro lado… es una dictadura absoluta, je.

– Sé que lo es, pero…

– Son músicos excelentes.

– Sí, lo sé, pero digo, Regeneration fue un disco de banda. ¿Este también lo es o es producto de la dictadura habitual en Divine Comedy?

– Eh… creo que está un poco más influenciado por la banda esta vez, porque comenzamos… Yo ya había compuesto la mayoría de las canciones, pero quería que terminemos de darles forma tocando juntos. Pero no quería hacerlo en una atmósfera de estudio caro, así que… Estábamos tocando en festival Electric Picnic en Irlanda, que es no muy lejos de mi casa y todos (la banda) pararon allí después del festival y grabamos todo en unos siete u ocho días en mi casa, tipo: John (Webber) en la sala de estar y Tosh (Flood) arriba, en el dormitorio. (risas) Y fue muy divertido. Creo que sólo una tercera parte del álbum proviene efectivamente del material de esas sesiones. Pero de verdad me ayudaron mucho a cristalizar mis ideas. Y también, cosas como Synthesiser Service Center… lo hicimos en el momento, una noche que estábamos bastante borrachos.

– (risas) ¡Se nota!

– Es una completa improvisación.

– ¡Ah, ahora entiendo!

– (risas) ¡Claro!

– ¿Y cómo planean tocar estas cosas en vivo? No me refiero específicamente a ese tema…

– No creo que vayamos a tocar Synthesiser Service Center en vivo. No hace falta tocar el álbum entero. Es doble. ¡Hice un montón de otros temas que se pueden tocar! (risas)

– Lo sé, pero ¿van a tocar alguno de los temas experimentales en la gira o sólo las canciones?

– Bueno, lo vamos a intentar. Estuvimos ensayando un poco. Y algunas de las canciones son muy fáciles y otras muy difíciles. (risas)

– Me imagino.

– Así que lo vamos a trabajar y después decidiremos.

– Hablando de giras, sé que es muy improbable y difícil, pero ¿considerarías la posibilidad de visitar Sudamérica? Quizás un tour solista; sé que no estás tocando solo ahora, pero…

– Me encantaría, pero tendríamos que hacer una investigación demográfica porque… (risas) necesitamos saber si vendría alguien (a los shows).

– Entiendo, pero quizás un festival o algo por el estilo…

– Quizás, me encantaría. Y les dije a mi management y mis agentes que me encantaría, pero hasta ahora no han tenido la voluntad de pagar, je, lo que hace falta para que vayamos. Aún no he ido a Australia, por amor de Dios, y sé que tengo fans allí. Es sólo que es realmente difícil económicamente llevar toda la banda allí. Y nunca quise hacerlo a medias. Si voy a tocar allí, quiero llevar el show completo.

– Entiendo. Bueno, es mi deseo poder volver a hablar contigo en algún momento. Fue un honor realmente. Como te dije -¡quizás te hayas dado cuenta!- soy un ferviente admirador de tu trabajo. Incluso lo he estudiado muchísimo. Ha sido un gran momento para mí, el hecho de poder charlar contigo. De verdad no puedo describir cuán honrado me siento.

– Bueno, yo me siento honrado. Un millón de gracias.

– Sabés, hice algunos covers de tus canciones y, de hecho, The Divine Comedy HQ compartió algunos de ellos en tus redes sociales y me puse muy contento cuando ocurrió.

– Sí, si tan sólo usara redes sociales…! (risas) Pero haré que me dirijan a tu trabajo.

– Oh, bueno. Eso sería realmente… ¡no sé qué decir!

– (risas) Pero… si alguna vez venís a Europa, por favor avisame.

– Bueno, estuve allí algunas veces y espero volver pronto, así que…

– ¿Tal vez en octubre?

– No, porque… de hecho, estoy planeando viajar a Nueva York a hacer algunos shows este año, así que quizás el siguiente, me encantaría ir a Europa y ponerme en contacto contigo si eso fuera posible. Realmente fue un placer y vos sos muy… no sé cómo decirlo. Tu trabajo es muy importante para mí.

– (risas) Muchas gracias, Pablo.

– Gracias por todo, adiós.

– Nos vemos pronto, adiós.