Magia rosarina, seleccionada por un rosarino

Porque no existe sobredosis musical y porque queremos que De Rosario para el mundo recorra el planeta entero, les dejamos nuestra playlist curada por el periodista y editor de la revista cultural Rapto, Lucas Canalda.
Para quienes sientan curiosidad sobre esta selección, les dejamos una breve presentación en palabras del propio curador:

“Mucho podría decirse de cada unx de lxs artistas que conforman este playlist pero es preferible subir el volumen a tope y dejar que la música hable por sí sola. Remarco apenas cuatro proyectos bien diferentes entre sí:

Alucinaria construyó una gema de pop barroco llamada “Días de fuerza”, postal anacrónica en tiempos instantaneidad fugaz y descartable.

Prima Limón es una nativa del mundo narrativo de Silvina Ocampo y Mariana Enriquez y propone canciones intimistas con vocación de incendio.

Lesbiano es un guerrero anime que hace un laboratorio sónico de sus canciones pop y busca romper fundamentalismos de todo tipo de género.

Chimo hace poco meses editó “Yunga”, 27 minutos de una psicodelia que se sirve de exquisitos arreglos de voces, teclados y sintetizadores. Un disco que ubica a Rosario -quizás a toda la Argentina- en la conversación sudamericana de la indietronica.

El rosarino tiene un romance con quien -tal vez- sea su máximo referente de rock en la ciudad: Coki Debernardi. Tocando una vez por mes en distintos espacios y renovando su propuesta -a veces con banda completa, otras acompañado con un pianista, a veces acústico- el público siempre está colmando los recitales de Coki y sus Killer Burritos. Mi Nave es otro grupo elegido por el público. Siempre destaco la heterogeneidad de su audiencia ya que sus recitales se conjugan edades que van desde los 18 hasta 45 años y una pátina de ondas bien eclécticas. Por último, Matilda está viviendo desde hace dos años, un notable crecimiento en su convocatoria, con fechas colmadas en Rosario y también en espacios representativos de Córdoba como Belle Epoque. Eso se repite en ciudades como Villa María, Santa Fe, Buenos Aires y Paraná. Están atravesando su mejor momento musical y de convocatoria, es un laburo que hacen desde hace más de 15 años, donde, poco a poco, fueron sembrando y hoy se encuentran con resultados estimulantes. Al mítico Diablito son muchxs lo que concurren como habitues y son varios los que cuentan con conciertos íntimos que tuvieron lugar entre los característicos vitraux del bar rosarino. Jubany es uno de ellos, siempre munido de su teclado, compartiendo sus canciones y alguna que otra versión de la cultura glam.”